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DJ para bodas y eventos exclusivos
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DJ para bodas
y  eventos exclusivos

© 2024 by Iñigo Ristori.

Los fotógrafos que saben ver lo invisible

  • 11 dic 2025
  • 4 Min. de lectura

En una boda, todo pasa muy rápido. Los nervios, las miradas cómplices, las risas de tus amigos, la primera canción… Pero hay algo que perdura toda la vida: el recuerdo de las fotos. Y no me refiero solo a imágenes bonitas, sino a esas que te devuelven a un momento exacto.


Como DJ, lo veo cada fin de semana: los fotógrafos que entienden la energía de una boda no solo capturan, sino que interpretan lo que sucede.


Por eso quiero compartir algunos nombres que me parecen imprescindibles (por orden alfabético). No por moda, sino porque me inspiran de verdad.


Alejandra Salido

Alejandra y Nacho controlan todo el proceso desde que les contactas la primera vez, otorgando un valor de exclusividad a su trabajo. Sin sorpresas. 



Su fotografía documental, captura cada momento con una delicadeza brutal, sin forzar situaciones para que los novios solo se preocupen de disfrutar. Con cariño y dedicación consiguen aportar, a través de sus ojos, un valor único a cada reportaje primando la importancia de generar un recuerdo lo más completo posible. Son de esos proveedores que entienden que una boda no es un posado, sino un retrato de cómo sois.


Ewwati

Con Eva hay algo casi poético. Son un equipo joven que captura momentos robados muy de verdad. Siempre por recomendación, cuidan el color, la luz y dan prioridad al trato y la discreción. 



Trabajan con sonrisa y corazón porque les fascina lo que hacen. 


Hafner Studio

Es una firma jóven que, a pesar de llevar poco tiempo, viene pisando fuerte desde Andalucía con una visión fresca, elegante y muy estética. Su fundadora, Sole, viene del mundo de la moda, con un bagaje que ha definido su manera de mirar y crear.



En las bodas ha encontrado un universo donde poder aplicar la sensibilidad artística dando forma a un estilo que la represente por completo. Y aunque les apasione hacer bodas con un toque muy creativo y actual, se aseguran de nunca dejar de capturar las fotos fundamentales para que, dentro de años, cuando las modas hayan pasado y los novios vuelvan a ver las fotos de su boda, encuentren a todas las personas especiales y cada recuerdo importante perfectamente retratado.


Ohlalalaia

En Ohlalalaia no creen que una boda se fotografíe, se vive. Son una pequeña familia detrás de las cámaras, un equipo que se mueve entre risas y miradas cómplices: les encanta hacer bodas, trabajar juntos y poder disfrutarlo.



Con sus imágenes buscan la naturalidad de lo espontáneo y la elegancia de lo sencillo. Cada boda es un mundo (porque cada pareja también lo es), y ellos quieren contarlo con la cercanía de quien lo vive en primera persona, baila en la pista y celebra contigo. Porque al final, eso son: una familia que retrata a otra.


Olea Photo

Olea es mirar cada momento a través de una lente especial, asegurándose de que nada pase inadvertido. Creen en la elegancia del entorno, en la artesanía de sus costumbres y la delicadeza en los detalles. Su objetivo es encontrarlo y enmarcarlo.



Reuniendo referencias de las bellas artes, el diseño, la naturaleza, la arquitectura e inspirándose en lo cotidiano, trabajan mano a mano con vosotros para capturar recuerdos que perduren.


Pelayo Lacazette

En este estudio trabajan con calma y con cariño. Son un equipo que se entiende a la perfección, y combinan lo digital con lo analógico para contar cada boda sin prisas ni modas pasajeras. Les va lo clásico, lo elegante y lo que envejece bien. Nada de filtros estridentes ni tendencias que mañana ya no sirvan. Seleccionan y editan con mimo, buscando siempre esa naturalidad que se sostiene con el tiempo.



El día de la boda se mueven con discreción y respeto, cuidando cómo se visten, cómo actúan y cómo acompañan cada ceremonia. No interfieren, no llaman la atención y entienden muy bien los ritmos de las bodas religiosas después de más de quince años de experiencia. Al final, su trabajo va de eso: contar la historia de cada pareja con buen gusto, sencillez y una elegancia tranquila que no necesita artificios.


Si algún día me caso, sin ninguna duda, sois los elegidos.


Plataforma

Más que un estudio, es una mirada colectiva. Les representa la fotografía robada, espontánea y natural, buscando que las personas estén cómodas. Combinar lo digital y analógico forma parte de su ADN.



Retrato de un Instante

Es un estudio de fotografía de boda pequeño y personal, ya que creen en la identidad de su trabajo y en la importancia de mantener su esencia. 


El periodísmo fotográfico es la base de su trabajo como fotógrafos de boda, pero también tienen algo de retratistas, paisajistas, fotógrafos de moda e incluso, a veces, de guerra. No creen en lo fingido ni en lo ficticio. Quieren que los novios se dediquen a disfrutar de su día con los suyos, mientras ellos retratan historias reales de forma discreta y a su manera.



Desde sus orígenes siguen dos principios fundamentales: tratar a cada cliente con cariño, cercanía y dedicación; y trabajar siempre con profesionalidad y amor por las cosas bien hechas, que para ellos es la única manera de alcanzar el éxito.


Un brindis por los que capturan la música de la imagen.


He tenido la suerte de coincidir con muchos de ellos en bodas y aparte de hacer mucho más amena la mesa de proveedores durante la comida/cena, revisando sus fotos me pasa lo mismo: entiendo por qué hago lo que hago. Porque, al final, tanto el fotógrafo como el DJ buscamos lo mismo: que un momento fugaz se quede para siempre.

 
 
 

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